VISIÓN COLOMBIA II 2022 25 MAYO 2022

VISIÓN COLOMBIA 2022
Antes De la jornada del 29 de mayo de 2022, donde los colombianos eligen nuevo presidente, se realizó un último debate que lo único claro que deja es que los candidatos sólo les importa debatir chismes y tirarse la ropa sucia de hechos pasados sin aportar nada a la construcción de un País. Se debe votar porque es una democracia, y es necesario que cada colombiano haga su aporte en las urnas, pero la realidad es que ningún candidato expone un plan adecuado de desarrollo para la Nación.
Los candidatos hablan de corrupción, violencia, formula vicepresidencial, cultivos ilícitos, salario mínimo, salud, chuzadas, y otros temas sin un enfoque real de solución para todas las incógnitas que tiene el pueblo colombiano en la actualidad.
La semana anterior las centrales obreras solicitaron un nuevo incremento salarial, ya que el colombiano común clase media – baja, genera un salario mínimo según las encuestas del DANE, y según esas mismas encuestas es una persona de altos ingresos. La realidad económica de muchas familias es otra, porque la informalidad cabalga sin freno en todas las regiones del país, sin que se establezca una herramienta real de solución para detenerla.
La informalidad alcanza un 44,8% a marzo de 2022, y las personas con trabajos temporales alcanzan un 22,3% y los trabajadores con contrato laboral pueden llegar a un 25% y otros que no alcanzan a tener ninguna actividad que genere ingresos, entre ellos los migrantes que buscan un futuro aquí o en otros lugares de latino américa.
El último debate sólo tuvo huevos importados, extradición de personas y en pocas palabras chismes entre políticos de turno. Dejando de lado las verdaderas necesidades de un país que requiere cambios reales y contundentes.
Se promueven nuevas exenciones para los emprendimientos, mientras que el Banco Mundial exige que se corte con tantas exenciones para equilibrar la balanza de pagos y el factor impositivo. El País se encuentra sobre-endeudado a nivel internacional, se tiene un dólar que sigue en volatilidad y afectando las importaciones y el mercado local.
Se habla de desabastecimiento de trigo a nivel global por el conflicto entre Rusia y Ucrania, porque estas dos naciones proporcionan más de un tercio de las exportaciones mundiales de cereales, y esto tiene impacto sobre la comercialización de los productos de panadería a nivel local, factor que ya está golpeando los hogares colombianos.
En los últimos 6 gobiernos o sea 24 años de corriente política, hablan de una reforma tributaria estructural, y sólo generan paños de agua tibia, afectando las empresas y las personas con cargas tributarias insostenibles, e indicando que si se genera más empleo se tienen exenciones, pero sin producir como se puede contratar, hoy las empresas intentan e incrementan estrategias para vender productos y servicios, pero los precios de insumos y la carga tributaria impiden ese desarrollo.
Hoy es la misma historia los candidatos se refieren a la realización de una reforma estructural, y en sus discursos para atraer votantes indican que los impuestos sólo van a afectar a los más ricos y a las empresas, pero la gran masa que aporta a la carga tributaria es la clase media del país. Entonces los escenarios tributarios se convierten en falacias que ninguno de los últimos gobiernos en cabeza del ministerio de hacienda han podido controlar ni poner a navegar.
El ciudadano ve los impuestos y a la administración tributaria como un enemigo más de su calidad de vida, entonces busca herramientas de evasión para evitar el pago de los impuestos, generando escenarios delictivos donde un gran porcentaje de los obligados a tributar se condiciona a riesgos sancionatorios y penales con tal de no pagar el tributo. Es de anotar que en la cultura del colombiano está inmerso o inoculado que los impuestos son para el sostenimiento de los políticos corruptos que se pasean por senado, cámara de representantes, asambleas departamentales y consejos municipales.
Los altos niveles de evasión provocan un desequilibrio en el recaudo de impuestos, y es desde la misma clase política la que incentiva a correr riesgos en el no pago del tributo, porque desde ahí se desprende mucha de la corrupción rapante en el Estado Colombiano.
En la contienda electoral se refieren a incentivos y subsidios, a gratuidad en la educación, a formalización, todos estos aspectos han sido tratados en los últimos 24 años, sin soluciones específicas, y ahora como por arte de magia tienen todo solucionado. Todos los ciudadanos desde el más joven hasta los adultos mayores, saben que en este país y en ningún lugar del mundo nada es gratis, todo tiene un costo, un precio, y si se analizan los escenarios inflacionarios actuales a nivel global la crisis apenas comienza, sólo observar las tasas de interés a nivel local y los bancos llamando para ofrecer N número de créditos de todas las clases, la persona del común que es un analfabeta financiero, recibe todo lo que el sistema bancario le otorgue sin una evaluación de su capacidad de pago.
El País está al frente de un escenario negativo que impide el crecimiento a corto plazo, mientras el escenario político está que arde, los grupos al margen de la ley siguen incrementando sus fortunas, el narcotráfico galopa sin rienda, la violencia en las ciudades se incrementa, el sistema de salud cada día es más indolente con el ciudadano, la educación cada día es más paupérrima, el sistema vial tiene más avance en corrupción que en kilómetros.
A pesar de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) indica que Colombia tiene un desempeño positivo, liderando el crecimiento de América Latina, la realidad contundente es otra a nivel interno, pues los indicadores como el desempleo señalan que a marzo de 2022 se tiene una tasa del 12,1% con un leve incremento en comparación a marzo del año anterior; adicional los índices de pobreza, calidad de vida y desigualdad continúan en un porcentaje alto según las cifras del DANE llegando a un porcentaje del 39,3% al cierre del año 2021.
Los elementos actuales permiten avizorar un panorama sombrío para el próximo gobierno, donde la corrupción sigue siendo uno de los principales delitos que afectan la economía y donde el corrupto es castigado con casa por cárcel y adicional sólo tiene que devolver un porcentaje mínimo de lo sustraído, donde los entes de control realizan auditorias posteriores cuando el defraudador o delincuente ya ha utilizado esos recursos para su bienestar y los ha distribuido a nivel global.
El panorama indica que se deben realizar medidas adicionales para garantizar la sostenibilidad de mediano y largo plazo. Procurando el acceso de las personas a trabajos formales y a protección social, igualmente las empresas deben contar con elementos de crecimiento que permitan mejorar la productividad.
Publicado: 25 de mayo de 2022

