EL PAPA FRANCISCO DICE:

Como quisiera una iglesia pobre para los pobres.

La iglesia debe nutrirse para evitar enfermedades que afecten su atención a los creyentes. Si la iglesia pone la esperanza en la riqueza, Jesús no está allí

La pobreza esta al centro del evangelio.

Se hace de la tierra una pequeña porción para disfrute de unos pocos, y los demás que se las arreglen con los despojos que se irrigan a la madre tierra.

Cuando se comparte con los pobres nos hacemos más ricos, como dicen siempre se puede echar más agua a los frijoles.

Cuando no puedes ganar el pan de día, se pierde la fe, es un drama cotidiano que viven muchos a nivel global, este drama conlleva a la violencia, intolerancia, desorden social.

Hay que escapar del consumismo, con tres (3) palabras: Trabajo, tierra, techo

Trabajo: Imitar a Dios con sus manos creando

Techo: Evocando la familia que disfruta de los beneficios de nos regala estar unidos

Tierra: Buscar el respeto por el entorno

El suelo, el aire, están en constante amenaza, creando inequidad donde el dinero reina, destruyendo la madre tierra.

La madre y los hijos, la hermana tierra como decía San Francisco de Asís van juntos. La madre tierra es la más pobre, porque la hemos despojado y maltratado.

En la Encíclica del Papa: “El cuidado de la Casa Común”

Ha denunciado la explotación del planeta por el hombre sin medir el daño agresivo a cada rincón del planeta tierra.

Actualmente, la teología tiene un dialogo constante con la ciencia, y existe un desarrollo, una evolución que genera progreso en todas las ciencias y transforma la incultura en cultura.

Ahí entra el desbordamiento del hombre en querer ir más allá, abusando del medio ambiente, yendo con un elemento de exclusión, con una cultura del descarte hacia los más pobres.

 

Es una vergüenza para cada habitante de la tierra, todos somos responsables.

Todo debería estar en armonía, lo que va en contra de la armonía es malo para la humanidad.

Vemos que los gobiernos permiten la explotación minera acabando con la salud y el bienestar de la humanidad.  La relación de la humanidad con la naturaleza se está perdiendo, como lo decía San Francisco de Asís.

San Francisco, ha revitalizado el amor a los pobres y enfermos con la fragilidad de la gente.

Todos necesitan recibir perdón, todo joven es idealista, y buscan encontrar nuevos espacios, y a veces tienen insatisfacción por la incapacidad de lograr objetivos, sin tener la cautela que toda actividad está enmarcada en la capacidad de entender el fracaso, y un nuevo comienzo, y crean dependencias dañinas, que acaban con la fluidez del conocimiento, (drogas, celulares, alcohol, soledad, depresión), son esquemas que afectan la realidad de vida de los jóvenes y también de adultos. Por eso el Papa Francisco insta a la humanidad, a estar más cerca el uno del otro, en dialogo, armonía y alegría.

El lavado de los pies en la última cena, que hace Jesús a sus apóstoles, es la limpieza y olvido de cualquier pecado, si Dios y Jesús olvidan, porque el ser humano continua sosteniendo la inequidad y el pecado en cada día de sus vidas.

Hoy en día se vive con el acelerador puesto desde la mañana hasta la noche, esto arruina la familia, arruina la salud, arruina la paz y la mente. Somos seres humanos, cuando se vive una vida tan acelerada, se pierden los gestos más humanos, se pierden las caricias, la ternura, el amor, el dialogo, la paz, la comunicación.

En cada familia hay dificultades, discusiones, a veces vuelan platos, a veces los niños traen dolores de cabeza, la suegra, y cada dificultad se supera con amor, nunca hay que terminar el día sin hacer la paz en la familia.

El papa en el confesionario, pregunta a una persona: Ustedes juegan con sus hijos. Debemos ser más fraternales, con cada ser humano, sin marginar a nadie por su condición social, sexual, o política. El mundo va avante si hay complementariedad y reciprocidad entre hombres y mujeres.

La iglesia debe conducir a todos a la santidad, frente a la pedofilia tolerancia cero.

Siempre esta Jesús como guía ante cualquier adversidad, y nos da la energía para seguir adelante

Todos los días morimos un poquito, siempre ese tema se elude, dejando de lado la sabiduría de que vamos en algún momento a partir de este mundo. Debemos reconciliarnos con el hecho de que vamos a morir. Nadie es eterno sólo Dios.

Porque sufre el inocente, es una pregunta que se hace mucha gente. Se abusa de niños y niñas, hay violencia en los hogares, en los colegios, en la calle, hay trata de personas, y todo direccionado a la indiferencia del hombre por el hombre.

Dios nos creó personas y nos creó libres, y permitió que su hijo Jesús muriera en la cruz, en libertad de escoger su sacrificio por nosotros. La libertad, es un instrumento para generar amor.

Hay un triste signo, “La Globalización de la Indiferencia”, que nos va acostumbrando a ver todo normal, en una situación particular los migrantes a nivel mundial, ya sea por conflictos armados, hambre, pobreza extrema, o en la búsqueda de un mejor porvenir.

Dios esta con los migrantes, que sufren la huida por conflictos y persecución, conocen el dolor de dejar atrás todo lo que les era querido, y más aun sin saber el futuro.

Es una crisis global, sin solución oportuna, es dramático e insustentable, es una injusticia mundial.

Las estadísticas dicen que el 80% de la riqueza está en manos del 20% de la humanidad, ese margen excluye al resto de la población.

Integrar es un proceso difícil, y existen miles de diferencias, y cada diferencia permite crear soluciones. Si cada gobierno, país, estado, se concreta en aliviar esas diferencias, las soluciones serían infinitas.

Cerrar las fronteras es una solución inapropiada para unir a la humanidad. Se desborda, el hacinamiento en diferentes países, sin que a los países ricos les importe los focos de hambruna, problemas sociales, salubridad, explotación de mujeres, niños, niñas, adultos, es una nueva época de esclavitud.

El papa en el congreso de los Estados Unidos dice: El mundo afronta una crisis de refugiados desde la segunda guerra mundial, desafiando toda actividad humana, el gobierno, debe contemplar al migrante como un ser humano, recordemos la regla de oro, “No hagas a los demás lo que no quieran que te hagan a ti”.

Si se quiere vida demos vida. Si queremos oportunidades demos oportunidades. Si quieres esperanza busca la esperanza en tu corazón.

Demos fin a cualquier confrontación humana, se pregunta porque comercializan armas, la respuesta es dinero empapado de sangre, es deber de cada gobierno acabar con la venta de armas.

 

 

 

Todos podemos vivir con menos

Enfrentar a los gobiernos con el dialogo es la herramienta que tiene el papa francisco.

La salud, vemos como en este instante de la humanidad, se unen en cuarentena, para aliviar un poco el desorden natural que trae la propagación de un virus, que sólo en Italia ha cobrado la vida de 5.000 personas.

La solución está en generar mecanismos de prevención sobre muchas más enfermedades que afectan diferentes regiones a nivel mundial, ahora es el CORONAVIRUS O COVID-19. Una pandemia que viene diluyendo el orden social y económico del mundo. Y lo más importante para muchos analistas es la caída de sus inversiones a nivel global.

La humanidad está desafiando el poder de la naturaleza, hay deforestación, acumulación de riqueza, destrucción del hábitat animal, consumismo, poder, indiferencia, el hombre se convirtió en un autómata y en una calculadora.

El papa dice: todos somos hermanos, ante cualquier ideología teológica.

Dios mira con el corazón, y el amor es el mismo para cada persona, sea de la religión que sea.

Dios ama y mira con el corazón a todos. La única atadura que tenemos los hombres, es la atadura del amor de Dios, de resto somos libres, libres hasta para no amarlo.

Solo juntos podemos construir el futuro sin excluir a nadie, que maravilloso que los avances tecnológicos y científicos vinieran acompañados de inclusión social

Como sería que al conocer nuevos mundos en el universo, nos interesáramos por el ser humano que tiene problemas de salud, de alimentación, de techo, de abrigo.

La ternura no es debilidad es fortaleza. La ternura es la oportunidad de mirar a otros de escucharlos, escuchar el grito común de nuestra tierra. Cada uno de nosotros puede ser una vela encendida que demuestre que la luz prevalece sobre la oscuridad.

El futuro tiene un nombre y es la esperanza, y la esperanza es la virtud de aferrarse a un mejor mañana.

Lo que más ayuda a todos en la vida es la belleza, un artista es un apóstol de la belleza que ayuda a vivir con visión a los demás.

La sonrisa y el sentido del humor, la capacidad de sonreír es la flor del corazón, la sonrisa fresca, como decía Santo Tomas Moro, en su oración sobre el sentido del humor; “Dame señor una buena digestión pero dame también algo para digerir”.

Gracias.


Publicado: 24 de marzo de 2020


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